Día 7 y 8 – Mar Muerto y regreso a España






Flotando en el Mar Muerto y un adiós con sabor a “volveremos” 🌊✈️
El viaje nos había llevado por desiertos infinitos, fortalezas en lo alto de las montañas y ciudades que parecían salidas de un libro de historia. Pero el Día 7 nos sorprendió con algo totalmente distinto: ¡descender a casi 400 metros bajo el nivel del mar! Sí, llegamos al legendario Mar Muerto, ese lugar único en el mundo donde la física se convierte en pura diversión.
Entre carcajadas, el grupo se lanzó al agua y… sorpresa: ¡no había que saber nadar! Flotábamos sin esfuerzo, como si estuviéramos tumbados en una hamaca invisible hecha de agua salada. Hubo quien intentó la clásica foto leyendo un libro sobre las aguas (resultado: ¡mucho postureo y alguna página salpicada! 😂), otros improvisaron coreografías flotantes y, al final, todos coincidimos: la sensación era mágica, casi irreal.
La tarde en el hotel fue un regalo: tiempo libre para descansar, compartir anécdotas y dejar que cada un@, en silencio o entre risas, saboreara lo vivido durante estos días. Porque, a veces, lo más valioso de un viaje no es lo que se ve, sino lo que se siente.
Y entonces llegó el Día 8, el de la despedida. El de hacer maletas con un nudo en la garganta y esa mezcla de nostalgia y gratitud. Jordania nos regaló mosaicos que cuentan historias, montañas que hablan al viento, un desierto que parece de otro planeta y aguas que nos hicieron flotar como nunca. Pero, sobre todo, nos regaló la certeza de que los viajes no terminan cuando el avión despega: se quedan dentro, en recuerdos que nos acompañan toda la vida.
Así, rumbo a España, llevamos un poquito de arena del desierto en los zapatos, sal del Mar Muerto en la piel y un montón de momentos épicos en el corazón. Porque este no es un adiós… es un “volveremos” 💫.

Dia 5 y 6 – Ammán – Jerash – Ajlun – Ammán








🌟 Del silencio del desierto a la grandeza de la historia 🌌🏛️
Después de la magia vivida en Wadi Rum, el Día 5 nos regaló un respiro. Fue un día de carretera rumbo a Ammán, pero lejos de ser aburrido, se convirtió en un momento perfecto para dejar que las historias del grupo fluyeran. Entre risas, canciones improvisadas y comentarios sobre quién había tomado las mejores fotos del desierto (la competición estaba reñida 📸), dejamos atrás las dunas infinitas para adentrarnos de nuevo en el corazón urbano de Jordania. A veces, el viaje no está en los paisajes que se ven por la ventanilla, sino en las conversaciones y las amistades que se van tejiendo kilómetro a kilómetro 🚐✨.
Y así, con energía renovada, amaneció el Día 6, que nos llevó a sumergirnos en la historia viva de Jordania. La aventura empezó en Ammán, donde subimos a la Ciudadela para contemplar la ciudad extendiéndose a nuestros pies, exploramos el Museo Arqueológico y nos dejamos impresionar por el enorme Teatro Romano, aún capaz de resonar con las voces del pasado.
Pero lo mejor estaba por venir: la entrada triunfal a Jerash, la Pompeya del Este. Allí, cada piedra parecía susurrar leyendas de emperadores y comerciantes que vivieron hace más de dos mil años. Paseamos por el Cardo Máximo rodeados de columnas infinitas, atravesamos la Puerta de Adriano, nos maravillamos con el Hipódromo y encontramos sombra junto a los templos de Zeus y Artemisa. No era solo arqueología, era como entrar en una máquina del tiempo, con la ventaja de no tener que llevar toga 😉.
La jornada culminó en el Castillo de Ajlun, una fortaleza medieval en lo alto de la montaña. Entre sus murallas nos sentimos un poco como caballeros y un poco como exploradores, con el viento en la cara y unas vistas que quitaban el aliento 🏰. Allí entendimos que Jordania no es solo desierto y ruinas: es una tierra que guarda secretos en cada rincón, esperando a que alguien los descubra.
De vuelta en Ammán, la cena nos supo a celebración. Una mezcla de cansancio feliz y emoción por todo lo vivido marcaba el ambiente. Porque ese es el verdadero espíritu de un viaje: no solo tachar lugares de una lista, sino vivirlos, sentirlos y compartirlos 💫.
Día 4 – Pequeña Petra – Wadi Rum








Pequeña Petra y Wadi Rum, donde el desierto guarda sus secretos 🌌✨
El Día 4 comenzó con desayuno y muchas ganas, porque tocaba descubrir dos lugares que parecían sacados de un libro de aventuras.
La primera parada fue Pequeña Petra, un rincón escondido a solo 15 km de su hermana mayor. Entramos por un desfiladero de apenas dos metros de ancho y de repente nos encontramos rodeados de la arquitectura nabatea: templos, cuevas y rincones que parecían secretos bien guardados durante siglos. Fue como entrar en una Petra íntima, silenciosa, mágica.
Después llegó el momento de cambiar de escenario: nos esperaba el legendario Wadi Rum, el desierto que conquistó a Lawrence de Arabia… y también a la gran exploradora Freya Stark. Ella fue una de las primeras mujeres occidentales en recorrer estas tierras y lo describía como un lugar de “asombro y majestuosidad”. Caminando entre sus arenas rosadas y sus macizos graníticos comprendimos perfectamente sus palabras: el desierto se siente, se respira, se graba en la piel.
Nos subimos a los 4×4 conducidos por beduinos y nos lanzamos a recorrer ese paisaje lunar. Cada curva traía una sorpresa: montañas con formas imposibles, dunas infinitas y ese silencio tan puro que parecía hablar. Algunos rincones nos hacían sentir diminutos, otros nos daban la sensación de estar en otro planeta.
Al caer la tarde, el desierto nos regaló uno de los momentos más especiales del viaje: cena y noche en un campamento beduino. Bajo un cielo cuajado de estrellas, rodeados del murmullo de la arena y del calor del té recién hecho, comprendimos por qué Stark decía que la aventura se construye también de sonrisas y de hospitalidad.
💭 Wadi Rum no es solo un desierto: es un corazón que late en rojo, un escenario épico y entrañable que nos recordó lo pequeños que somos frente a la naturaleza… y lo afortunados que estamos de poder vivirlo.
Día 3 – Petra -Visita ciudad día completo










Petra, la Ciudad Rosa que roba corazones 🌹✨
El tercer día arrancó con un desayuno cargado de emoción, porque no era un día cualquiera… ¡nos íbamos direct@s a descubrir Petra, la joya de Jordania y una de esas maravillas que se ven una vez en la vida!
Nuestra primera parada fue la Tumba de los Obeliscos, un aperitivo histórico que ya nos hacía intuir lo que estaba por venir. Y de ahí… ¡al Siq! Un cañón estrecho de más de un kilómetro que parecía un pasillo secreto hacia otro mundo. Caminábamos entre paredes altísimas de roca rojiza, expectantes, hasta que de repente, tras la última curva… ¡BOOM! 😱 Apareció ante nuestros ojos el Tesoro. Majestuoso, inmenso, mágico. De esos momentos en los que a todo el grupo se le escapó un “¡wow!” al unísono.
Seguimos la ruta entre la calle de las fachadas y el teatro, sintiendo que cada rincón nos contaba historias de hace 2.000 años. Pero lo más épico estaba por llegar: los 850 escalones que conducen al imponente Monasterio “El Deir”. Y sí, fueron duros, nos reímos, nos paramos a coger aire, nos animamos mutuamente, pero la recompensa fue brutal: un monumento gigante esculpido en la roca, rodeado de un paisaje que parecía sacado de una película de aventuras. La foto allí arriba valió todo el esfuerzo 💪📸.
Al final del día, cansad@s pero felices, regresamos al hotel para cenar y descansar. Había que recargar pilas, porque la aventura seguía: al día siguiente nos esperaban Pequeña Petra y el desierto de Wadi Rum bajo las estrellas 🌌.
💭 Petra no es un lugar, es una experiencia que se queda tatuada en el alma. Y nuestro grupo lo vivió en primera persona, entre risas, sorpresas y momentos que quedarán para siempre en la memoria.
Día 2 – Ammán – Madaba – Monte Nebo – Castillo de Shobak – Petra




Crónica de viaje – Jordania Día 1 y Día 2 ✨
La aventura comenzó con la llegada a Jordania ✈️. Nuestro grupo aterrizó con esa mezcla de nervios, ilusión y sonrisas que siempre acompañan el inicio de un gran viaje. Tras recoger maletas y dejarse mimar por la hospitalidad jordana, tocaba descansar. La emoción estaba guardada para el día siguiente… 🌙
Y llegó el Día 2, el primero de verdad en el que Jordania desplegó toda su magia.
Después de un buen desayuno, nos pusimos en marcha hacia Madaba, la llamada ciudad de los mosaicos. Allí visitamos la iglesia de San Jorge, famosa en el mundo entero por su mosaico del siglo VI. Imaginaos: un mapa del mundo bíblico en piezas de piedra diminutas, donde se representa por primera vez en la historia a Palestina. Un auténtico tesoro que parecía hablar desde siglos atrás 🏛️✨.
Con el corazón ya acelerado, seguimos hacia el Monte Nebo. Allí, en lo alto, nos sentimos parte de la historia: este fue el mismo lugar desde donde Moisés divisó la Tierra Prometida ⛰️. El paisaje, con sus vistas infinitas, nos dejó sin palabras. No hizo falta ser profeta para emocionarse: tod@s nos quedamos mirando al horizonte con esa sensación de “esto hay que vivirlo una vez en la vida” 😍.
La jornada continuó rumbo al Castillo de Shobak, una fortaleza cruzada del siglo XII que todavía guarda el eco de batallas, secretos y leyendas. Pasear por sus alrededores fue como viajar en el tiempo, con esas piedras que aún parecen susurrar historias de caballeros y cruzadas 🏰.
Y como colofón del día… la llegada a Petra 🌹. Solo escuchar su nombre nos ponía la piel de gallina. Llegamos al hotel justo a tiempo para una merecida cena y un buen descanso, sabiendo que al día siguiente nos esperaba una de las maravillas más impresionantes del planeta.
💫 Así cerramos un día lleno de historia, emociones y paisajes de leyenda. Jordania apenas había mostrado sus primeras cartas, y ya nos tenía totalmente conquistad@s.

Itinerario
7 Ago. BARCELONA- AMMÁN
Salida desde Barcelona en vuelo regular destino Ammán. Llegada y traslado al hotel de categoría elegida. Cena (siempre y cuando la llegada al hotel sea antes de las 21 horas). Alojamiento.
8 Ago. AMMÁN – MADABA – MONTE NEBO – CASTILLO DE SHOBAK (VISITA PANORÁMICA) – PETRA Media Pensión
Desayuno y salida hacia Madaba. Llegada y visita de la iglesia de San Jorge, con su famoso mosaico que representa todos los territorios bíblicos, donde se encuentra el primer mapa mosaico de Palestina. Continuación hacia el Monte Nebo, desde cuya cima Moisés divisó la tierra prometida antes de morir. Se sigue hacia el castillo de Shobak, visita panorámica. Continuación y llegada a Petra. Cena y alojamiento en el hotel.
9 Ago. PETRA – Visita ciudad día completo – Media Pensión
Tras el desayuno dedicaremos el día por completo a la visita de Petra, conocida como la “Ciudad Rosa”, donde hace más de 2.000 años los nabateos ubicaron la capital de su imperio, esculpiendo admirables templos y tumbas en las montañas rosadas y utilizando sistemas avanzados agrícolas y de conducción del agua. El recorrido comienza por la Tumba de los Obeliscos continuando por el Siq, cañón de más de 1 Km de longitud tras el cual se descubre el Tesoro, una tumba colosal decorada con columnas y esculturas de un refinamiento y una belleza incomparables. Continuación hacia la calle de las fachadas y el teatro para acercarnos a los 850 escalones que nos llevarán hasta el imponente Monasterio “El Deir”. Al finalizar regreso a su hotel. Cena y alojamiento.
10 Ago. PETRA – PEQUEÑA PETRA – WADI RUM Media Pensión
Desayuno. Salida hacia lo que se conoce como “La Pequeña Petra” (Little Petra), a tan sólo 15 km. al norte de Petra. Un desfiladero de apenas 2 m. de ancho con su arquitectura típica nabatea hace que esta visita sea única e incomparable. Salida hacia Wadi Rum, el desierto de Lawrence de Arabia. Excursión en el desierto de Wadi Rum y paseo en vehículos 4×4 conducidos por los beduinos 2 horas, consiste en una pequeña excursión en el paisaje lunar de este desierto. Nos adentraremos en las arenas rosadas de este desierto, que posee un encanto especial proporcionado por los macizos graníticos que la naturaleza ha modelado con formas caprichosas. Cena y alojamiento en el campamento.
11 Ago. WADI RUM – AMMÁN Media Pensión
Desayuno. Salida hacia Amman. Cena y alojamiento en el hotel.
12 Ago. AMMÁN – JERASH – AJLUN – AMMÁN Media Pensión
Después del desayuno, realizaremos la visita de Ammán, que incluye la Ciudadela, el Museo Arqueológico y el Teatro Romano. Posteriormente, visitaremos Jerash, ciudad greco-romana que formaba parte de la Decápolis y que es conocida como la «Pompeya del Este» por su importancia y su magnífico estado de conservación. Podremos admirar entre otros: la Puerta de Adriano, el Hipódromo, el Teatro, el Ágora o foro con su columnata completa, el Cardo Máximo, el Templo de Zeus y el de Artemisa. Después visitaremos el Castillo de Ajlun, fortaleza construida en 1185 y reconstruido más tarde en el siglo XIII, por los mamelucos después de su destrucción por los mongoles. Es un castillo de la época de los cruzados, situado en lo alto de la montaña y desde el que se contempla una hermosa vista. Regreso a Ammán. Cena y alojamiento.
13 Ago. AMMÁN – MAR MUERTO Media Pensión
Desayuno. Salida hacia el Mar Muerto, bajando a casi 400 metros bajo el nivel del mar, donde podremos disfrutar de un baño. Traslado a su hotel, tarde libre. Cena y alojamiento.
14 Ago. MAR MUERTO – BARCELONA
Desayuno y traslado al aeropuerto de Ammán. Salida en vuelo de regreso a Barcelona. Llegada y fin del viaje. Fin de nuestros servicios.
